El día en que Felix Baumgartner saltó de la estratosfera y batió tres récords históricos


El 14 de octubre de 2012, el paracaidista austriaco Felix Baumgartner batió tres récords históricos al lanzarse en caída libre desde 38.969,3 metros de altura: rompió la barrera del sonido, logró el mayor ascenso de la historia en un globo aerostático y su salto al vacío fue el de mayor altura en aquel entonces.
Tras realizar pruebas en una cámara de vacío de alta tecnología en Texas, Baumgartner despegó desde Roswell, Nuevo México, a bordo de una cápsula presurizada que fue impulsada por un globo aerostático, como parte de la Misión Red Bull Stratos
Abrió su paracaídas después de un recorrido de 4 minutos y 19 segundos, apenas 17 segundos antes de la marca que había logrado el ex coronel de la Fuerza Aérea estadounidense Joe Kittinger, cuando completó un salto en caída libre desde una altura de 31.333 metros durante la misión Excelsior III de 1960.
El ascenso demandó más de dos horas, e incluso superó la altura inicial prevista, que era de 36 mil metros. Baumgartner revisó por última vez que estuviera todo en condiciones parasaltar. Hubo una falla en la placa frontal del casco del traje, lo que empañaba su visión. Sin embargo, decidió seguir adelante con el salto.
Baumgartner se arrojó al vacío con la única protección de un traje presurizado especial. Y en apenas 48 segundos rompió la barrera del sonido. Tras poco más de 4 minutos de caída libre, abrió su paracaídas y continuó en caída hasta tocar tierra en una zona desértica de Nuevo México, en el sur de los Estados Unidos.
Pese a la gran velocidad, aterrizó como lo haría cualquier paracaidista: pisó el pasto y comenzó a caminar con absoluta naturalidad. Enseguida se acercaron a Baumgartner un grupo de asistentes que lo seguían en varios helicópteros. Entonces, sí, se arrodilló y festejó su hazaña.
“No sentí ese golpe sónico, creo que pasa detrás de uno, estaba demasiado ocupado manteniendo el control. No tengo ni idea de si volé a través de la barrera (del sonido)”, dijo minutos después de aterrizar, donde explicó que al no tener referencias en el espacio, “no sabes que tan rápido viajas”.
Horas más tarde, Brian Utley, experto de la Federación Aeronáutica Internacional (FAI) confirmó la velocidad máxima alcanzada por Baumgartner: 1.342,74 km/h.
“Incluso en un día como este que comenzó tan bien, puede suceder un pequeño fallo. Pero finalmente decidí saltar. Y fue la decisión correcta”, explicó Baumgartner.
A sus 56 años, Baumgartner murió a causa de un accidente de parapente cuando mientras pilotaba un paramotor en Porto Sant’Elpidio, en la provincia italiana de Fermo.
Según informó el medio italiano La Repubblica, se sintió mal mientras volaba en el paramotor, cayó a la piscina de un complejo hotelero y golpeó a una mujer, que está herida pero está fuera de peligro.
Baumgartner, especialista en salto base y exmilitar, se encontraba de vacaciones con su familia en Italia. “Saludos, unas vacaciones en avión desde Fermo, Italia. ¿Adónde vas de vacaciones este año?”, preguntó en sus redes en los últimos días.
Fuente: www.clarin.com



